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miércoles, 10 de febrero de 2016

Preparandonos para el día glorioso



Apocalipsis 22:10  Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.

El Señor Jesús habló por el ángel, confirmando solemnemente el contenido de este libro, particularmente de esta última visión. Él es el Señor Dios fiel y verdadero. Además, habló por sus mensajeros, los santos ángeles que le comunicaron a los hombres santos de Dios. Estas son cosas que deben finalizar dentro de poco. Cristo vendrá pronto y pondrá todas las cosas fuera de duda.

Y habló por la integridad del ángel que había sido el intérprete del apóstol. Él rehusó aceptar la adoración de parte de Juan y lo reprendió por ofrecerla. Esto presenta otro testimonio contra la adoración idólatra de santos y ángeles. Dios llama a cada uno a dar testimonio de las declaraciones aquí hechas. Este libro, así conservado abierto, tendrá efecto en los hombres: el inmundo y el injusto lo será más; pero confirmará, fortalecerá y santificará más a los que son justos para con Dios.

Nunca pensemos que una fe muerta o desobediente nos salvará, porque el Primero y el Último han declarado que son bienaventurados solo los que hacen sus mandamientos. Este es un libro que excluye del cielo a todas las personas malas e injustas, en particular las que aman y hacen mentiras, por tanto, en sí mismo [este libro] no puede ser una mentira. No hay punto ni condición intermedios.

Jesús, que es el Espíritu de profecía, ha dado a sus iglesias la luz matutina de la profecía para asegurarles la luz del perfecto día que se aproxima. Todo está confirmado por una invitación general directa a la humanidad a ir y participar libremente de las promesas y de los privilegios del evangelio. El Espíritu, por la palabra sagrada, y por las convicciones e influencias en la conciencia del pecador, dice: Ven a Cristo para salvación; y la novia, o toda la Iglesia, en la tierra y el cielo, dice: Ven y comparte nuestra dicha. 

Para que ninguno dude, se agrega: El que quiera o esté deseoso, venga y tome del agua de la vida gratuitamente. Que cada uno que oiga o lea estas palabras, desee de inmediato aceptar la invitación de gracia. Están condenados todos los que se atrevan a corromper o a cambiar la palabra de Dios sea agregándole o quitándole.

El agua de vida es símbolo de vida eterna. Jesús empleó ese mismo símbolo con la mujer samaritana. Describe la plenitud de vida con Dios y la bendición eterna que viene cuando creemos en El y le permitimos satisfacer nuestra sed espiritual.

Este árbol de la vida es semejante al árbol de la vida del huerto del Edén. Después que Adán y Eva pecaron, se les prohibió que comieran del árbol de la vida porque no podrían tener vida eterna mientras permanecieran bajo el dominio del pecado. Pero gracias al perdón de pecado mediante la sangre de Cristo, no habrá maldad ni pecado en esa ciudad. Podremos comer libremente del árbol de la vida cuando sea destruido el control que tiene sobre nosotros el pecado y se asegure nuestra eternidad con Dios.

¿Por qué será necesario que se sanen las naciones si el mal ya no existe? Juan se refiere a, donde el agua que salía del templo producía árboles con hojas curativas. El no está indicando que habrá enfermedad en la nueva tierra, sino que el agua de vida produce salud y fuerza dondequiera que vaya.

"Y no habrá más maldición" significa que nada maldito estará en la presencia de Dios. Eso cumple la profecía de Zacarías.

Oír o leer el relato de un testigo ocular es lo mejor que uno puede hacer si es que no ha podido observarlo personalmente. Juan fue testigo de los acontecimientos descritos en Apocalipsis y los escribió para que pudiéramos ver y creer al igual que él vio y creyó. Si ha leído hasta aquí, usted ha visto. ¿Ha creído también?

El primero de los diez mandamientos es "No tendrás dioses ajenos delante de mí" Jesús dijo que el mayor mandamiento de Moisés fue: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente". Aquí, al final de la Biblia, se reitera esa verdad. El ángel instruye a Juan: "Adora a Dios". 

Solo Dios es digno de ser adorado. El está por encima de la creación, aun sobre los ángeles. ¿Hay personas, ideas, metas o posesiones que ocupan un lugar principal en su vida, desplazando a Dios? Adore solo a Dios; no permita que nadie lo distraiga de su devoción a El.

El ángel le dice a Juan lo que debe hacer después que termine la visión. En lugar de sellar lo que ha escrito, como se le ordenó hacer a Daniel, el libro debe quedar abierto para que todos lo lean y comprendan. El mensaje de Daniel fue sellado porque no era un mensaje para aquella época. Pero el libro de Apocalipsis fue un mensaje para los días de Juan, y también es pertinente hoy. 

A medida que se acerca la venida de Cristo, hay cada vez una mayor polarización entre los seguidores de Dios y los de Satanás. Debemos leer el libro de Apocalipsis, oír su mensaje y estar preparados para la inminente venida de Cristo.

Los que están lavando sus ropas son los que tratan de purificarse de un estilo de vida pecaminoso. Cada día están procurando mantenerse fieles y estar preparados para la venida de Cristo.

En el Edén, a Adán y Eva se les impidió que disfrutaran del árbol de la vida por causa de su pecado. En la nueva tierra, el pueblo de Dios comerá del árbol de la vida porque se han quitado sus pecados por la muerte y resurrección de Cristo. Los que coman del fruto de este árbol vivirán para siempre. Si Jesucristo lo ha perdonado de sus pecados, tendrá el derecho de comer de ese árbol. Para ampliar este concepto, véase la primera nota sobre 22.2.

No se conoce la ubicación exacta de estos pecadores, ni tampoco es importante conocerla. Ellos están afuera. Fueron juzgados y condenados en 21.7-8. El énfasis es que nada maligno ni pecador estará en la presencia de Dios para corromper o hacer daño a cualquiera de los fieles.

Jesucristo es la "raíz" y el "linaje de David". Como Creador de todo, El ha existido mucho antes que David. Como ser humano, sin embargo, fue uno de los descendientes directos de David. Como el Mesías, es la "estrella resplandeciente de la mañana", la luz de salvación para todos.

Tanto el Espíritu Santo como la Esposa, la Iglesia, extienden la invitación a todo el mundo para que acuda a Jesucristo y experimente las alegrías de la salvación en Cristo.

Cuando Jesús se encontró con la mujer samaritana en el pozo, le dijo que podía darle agua viva. Esa metáfora se emplea una vez más cuando Cristo invita a todos a que acudan a El para que beban del agua de la vida. El evangelio tiene un alcance ilimitado: todas las personas de todo lugar pueden recibirlo. No se puede ganar la salvación; Dios la da gratuitamente. Vivimos en un mundo sediento del agua de la vida, y muchos mueren de sed. Pero no es demasiado tarde. Invitemos a todos a que acudan a Cristo y beban de esa agua.