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martes, 21 de octubre de 2014

Cántico de esperanza




Salmos 3:3  Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.

David se sintió en la minoría. Pudo haber habido más de diez mil soldados a su alrededor en ese momento. No sólo los enemigos de David veían la vida en forma diferente, sino que con ansias buscaban dañarlo. Como rey, David pudo haber confiado en su ejército para derrotar a Absalón, pero en vez de ello dependió de la misericordia de Dios. Por lo tanto, estaba en paz con cualquier resultado que se obtuviera, sabiendo que prevalecerían los propósitos primordiales de Dios. Podemos vencer el miedo cuando pedimos a Dios misericordia en nuestra hora más oscura.

El rey David no estaba sentado en su trono con todo poder, sino que huía de Absalón, su hijo rebelde, y de una hueste de traidores que querían matarlo. Cuando las circunstancias se vuelven contra nosotros es tentador pensar que Dios también está en contra nuestra. Pero David nos recuerda que es todo lo contrario. Cuando algo parece estar en nuestra contra, Dios es el único que es con nosotros. Si parece que la vida está en contra suya, no culpe a Dios: ¡búsquelo!

La palabra aparece setenta y una veces en Salmos y tres veces en Habacuc. A pesar de que su uso preciso se desconoce, lo más probable es que fuera un signo musical. Se dan tres sugerencias: (1) Era una indicación para que los cantantes y la orquesta interpretaran  in crescendo (Aumento progresivo de la intensidad de un sonido). (2) Era una señal para levantar las manos o voces en adoración, o para que el sacerdote diera una bendición. (3) Era una palabra como "Amén" (así sea) o "Aleluya" (alabado sea el Señor).

El monte santo de Dios era el monte Moriah en Jerusalén, el lugar donde Salomón, el hijo de David, construiría el templo. David sabía que Dios no podía ser confinado a un espacio determinado, pero expresó poéticamente su confianza de que Dios lo escucharía cuando orara. Dios nos responde cuando le oramos con urgencia.

El sueño no se concilia muy fácilmente en medio de una crisis. David pudo haber pasado noches en vela cuando su hijo Absalón se rebeló y reunió un ejército para matarlo. Sin embargo, durmió tranquilamente, aun en medio de la rebelión. ¿Qué marcó la diferencia? David clamó a Dios y Él lo escuchó. La seguridad de una oración contestada da paz. Es más fácil dormir bien cuando aceptamos, con plena seguridad, que Dios tiene las riendas de las circunstancias. Si usted se pasa la noche despierto por la preocupación de no poder cambiar las circunstancias, derrame su corazón delante de Dios y agradézcale que El lleva las riendas de todo. Luego, ¡descanse!

Esta descripción de la ira de Dios puede parecer inusitada; sin embargo, revela el deseo de David de justicia en contra de sus perseguidores. David fue abofeteado e insultado y aquí simplemente pedía un tratamiento igual para sus enemigos. Hace esto, no por venganza personal, sino en nombre de la justicia de Dios. El versículo de  8 Sal 3  La salvación es de Jehová; Sobre tu pueblo sea tu bendición. Selah  muestra la humildad que yace detrás de las palabras de David. Se dio cuenta que tener fe en el calendario divino era la respuesta a su pregunta acerca del éxito que el malvado había adquirido injustamente.

Selah era una instrucción musical, probablemente significa un interludio o aumento de volumen de los instrumentos.


Este Salmo tiene un punto central claro: que la oración produce la confianza necesaria para enfrentar la vida. El movimiento de este Salmo es primero hacia estos versículos y luego fuera de ellos.

La huida inicial por causa de Absalón requirió dos noches; durante la primera, con razón David pudo haberse sentido desalentado. Pero el antídoto para el desaliento es, primero, afirmar la verdad divina y, segundo, buscar ayuda divina. La consecuencia es la bendición de una noche de sueño y una confianza renovada para el nuevo día. Así como un día finaliza con oración el nuevo día comienza con un llamado a Dios: ¡Sálvame!, porque él siempre ha sido enemigo de los enemigos de David; de allí que la oración de confianza se base en experiencias pasadas de gracia y engendre seguridad en lo que el futuro depara.
Este Salmo de lamentación contiene un llamado al Señor, una lamentación, una declaración de confianza, una petición y una alabanza.

Las palabras del Salmo son propias de un rey que se ha visto en muchos peligros: sus innumerables enemigos le atacan, ellos se han puesto en derredor contra él, y dicen palabras de desprecio contra él. El Señor, sin embargo, es escudo en su derredor, lo llena de gloria y lo alienta.

Un salmo de confianza que tradicionalmente fue usado como himno de la. Es el primero de los 14 salmos cuyos títulos hablan de episodios en la vida, probablemente fue escrito durante el episodio mencionado en el título o después, recordando lo que vivió en ese momento.

Joya bíblica Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Salmo 3:4).

1. Se multiplican los enemigos

David había perdido el apoyo del pueblo que fue engañado por Absalón, pero sabía a quién acudir en el tiempo de crisis. Muchos dicen(Muchos son los que dicen de mí: No hay para él salvación en Dios. Selah) muestra que otros trataron de hacerle dudar; pues la crisis realmente era una consecuencia del pecado de David. Sin embargo, ya estaba en buena relación con Dios y supo confiar en él.


2. Clamor a Dios

A pesar de la apariencia de derrota segura y de que David pudiera dudar del apoyo de Dios por causa de su pecado anterior, supo que Dios le había perdonado y que estaba en su voluntad; de modo que clamó a Dios con toda confianza. Dios es su escudo, su protector, pero es más, es su gloria, es un honor servir a tal Señor. El que levanta mi cabeza es “el que me lleva en victoria”. En vez de estar deprimido, cabeza abajo, confía con la cabeza levantada. Y, como siempre, me respondió.